Desapareció una tarde
Salimos de casa en un día atípico, un viernes feriado que me alejó de la computadora del trabajo y me acercó un poco a la luz del sol. Acompaño a Sofi al trabajo, pero entre nosotros hay algo más. Aunque no tiene vida es el centro de atención de los dos. Vaa envuelto en dos bolsas, una blanca y otra negra, con el objetivo de que escapara a mi mirada. Su contenido no era un secreto absoluto para mí, sin embargo, jamás puse mis ojos en él. Envuelto tanto por las bolsas como por mi curiosidad, va su vestido de novia. Al salir del trabajo, Sofi iría con su mamá y su hermana a que le midieran el vestido para realizar los ajustes necesarios. Era un día especial. Un día en que el vestido se fue de casa y no volvió.