Entradas

Desapareció una tarde

Imagen
  Salimos de casa en un día atípico, un viernes feriado que me alejó de la computadora del trabajo y me acercó un poco a la luz del sol. Acompaño a Sofi al trabajo, pero entre nosotros hay algo más. Aunque no tiene vida es el centro de atención de los dos. Vaa envuelto en dos bolsas, una blanca y otra negra, con el objetivo de que escapara a mi mirada. Su contenido no era un secreto absoluto para mí, sin embargo, jamás puse mis ojos en él. Envuelto tanto por las bolsas como por mi curiosidad, va su vestido de novia. Al salir del trabajo, Sofi iría con su mamá y su hermana a que le midieran el vestido para realizar los ajustes necesarios. Era un día especial. Un día en que el vestido se fue de casa y no volvió.

Un traje para gobernarlos a todos

Imagen
Estoy perdido. O sea, sí, sé más o menos lo que quiero. O creo que sé qué quiero. Tengo la sensación adentro mío, una idea abstracta en la cabeza que necesito trasladar a la realidad con urgencia. Es algo que vengo buscando desde hace tiempo sin éxito. Además de que soy impaciente, que falte tan poco sin tener resuelto este tema al cien por ciento hace que mi ansiedad esté por las nubes.

Un misterio con vencimiento

Imagen
LA TRADICIÓN DICE QUE VER EL VESTIDO DE LA NOVIA ANTES DE LA BODA TRAE MALA SUERTE. En mi caso sería un poco peor, si lo veo Sofi me mata. No soy muy fanático de los misterios. Sí, amo escribir historias de miedo, pero no soy bueno para soportarlo, tengo que acabar con la intriga lo más pronto posible. Por suerte, este secreto tiene fecha de caducidad: En ciento noventa y dos días, nueve horas, trece minutos y diez segundos se me irá la ansiedad.

Recuerdo de una noche de verano

Imagen
ESTE POSTEO ES UN FLASHBACK. Ya saben que nos vamos a casar. Ya saben más o menos cómo nos conocimos. Ahora les falta saber cómo nos comprometimos, algo sin lo cual no habría boda y, por ende, tampoco habría blog.

Encerrados otra vez

Imagen
DE PRONTO DIMOS VARIOS PASOS PARA ATRÁS. Cuando empezábamos a salir adelante, a estar mejor, teniendo ya un año de experiencia con este virus, volvimos a la cuarentena, esa etapa de aislamiento que conocimos y odiamos el año pasado. Es increíble que haya pasado tanto tiempo, que hayamos vivido tantas experiencias para volver a lo mismo. Y, otra vez, todo esto se da cuando estamos avanzando con el casamiento. Es tan increíble como frustrante.

Mi reino por un abrazo

Imagen
EL 2020 CAMBIÓ TODO. Lo que antes era simple, como saludar a alguien con un abrazo o con un beso, ahora es algo complicado, peligroso. Por eso inventaron el choque de codos. ¿Qué se supone que es eso? Dejáselo para los europeos fríos, no para nosotros. Acá el abrazo es parte de nuestra cultura, de nuestra vida. ¿Realizar mi casamiento donde mis familiares y amigos no me puedan abrazar? Suena raro, no me acostumbro y no creo que pase. Después de todo, no sería la primera vez que rompo el protocolo…  

A un mazo de distancia

Imagen
SOFI Y YO FUIMOS AL MISMO COLEGIO, EL INSTITUTO SAN JOSÉ OBRERO DE QUILMES OESTE . Nos llevábamos sólo dos años de diferencia y teníamos muchos amigos en común. Demasiados diría yo, era imposible que no conectáramos. La vida nos estaba acercando. Las apuestas indicaban que, tarde o temprano, íbamos a hablar, a conocernos, a estar juntos. Sin embargo, esas apuestas hubiesen sido dinero perdido.